Pensé que era simplemente otro viaje normal al cajero automático. Necesitaba coger algo de cambio antes de ir a comprar y, como siempre, lo hice todo automáticamente: introduje la tarjeta, introduje el código, elegí el importe… y esperé. La máquina hizo el ruido habitual, salió la tarjeta, la transacción parecía completa pero el dinero nunca apareció. Me quedé allí, inmóvil, esperando que salieran las notas. Un segundo, dos, cinco, diez… nada. Miré a mi alrededor, un poco incrédulo, con esa sensación de “esto no puede estar pasando”. Y entonces me di cuenta: la máquina me devolvió la tarjeta… pero se quedó con el dinero. Así que mucho cuidado en el cajero automático.
El momento de la frustración total
La primera reacción es la negación. Piensas que fue un error momentáneo, que el dinero saldrá en cualquier momento. Pero al cabo de unos eternos segundos, la pantalla se apaga y te das cuenta de que el cajero ha seguido su vida como si nada.
La cola de atrás empieza a crecer, la gente mira y tú estás ahí, apoyado contra la máquina, sin saber si reír, llorar o darle un puñetazo. «¿Y ahora qué?» te preguntas a ti mismo.

Lo más molesto es que el saldo ya aparece como descontado. El dinero desapareció de la cuenta, pero nunca llegó a tus manos. Y, para colmo, no hay nadie a quien quejarse en ese momento, el cajero no habla, no pide disculpas y, por supuesto, no devuelve billetes.
¿Qué sucede realmente en estas situaciones?
Puede parecer increíble, pero esto sucede todos los días en Portugal. Hay decenas de informes semanales de personas que se quedan sin dinero debido a una falla en un cajero automático y el reembolso no siempre es inmediato.
El sistema puede fallar por varias razones:
- El dispensador de billetes se atasca;
- La máquina detecta el error y automáticamente cobra el dinero;
- Hay una falla de comunicación entre la máquina y el banco;
O, en casos más raros, el terminal es manipulado por terceros (sí, sucede).
Si el dinero no salió físicamente, sino que se debitó de la cuenta, la buena noticia es que no desapareció y quedó “colgado” en una transacción incompleta. Pero la mala noticia es que podrías esperar días hasta volver a verlo.
Cuidado en el cajero automático: lo que debes hacer de inmediato
Tome una foto de la máquina. Registre la ubicación, la hora y el número de terminal (está en una pegatina en el frente). Esto será crucial para la denuncia.
Llame a su banco de inmediato. Utilice el número de soporte que se encuentra en el reverso de la tarjeta. Explique lo sucedido y solicite registrar el incidente.

Si el cajero es de otro banco, informa primero al tuyo. Nunca intente comunicarse directamente con el banco de máquinas. Tu banco es quien gestiona la solicitud de reembolso, incluso si la caja pertenece a otro banco.
Conserve el recibo, si la terminal lo emitió. Aunque diga “Operación cancelada”, sirve como prueba de un intento.
No abandones el lugar de inmediato. Espera unos minutos: hay casos en los que la máquina, tras detectar la avería, recoge el dinero y automáticamente lo acredita en la cuenta.
¿Cuánto tiempo tarda la devolución?
En teoría, hasta 10 días hábiles, según el Banco de Portugal. En la práctica, puede tardar entre 24 y 48 horas si la máquina pertenece al mismo banco, o hasta una semana si pertenece a otra institución.
El banco analizará el registro interno de la transacción (hay un registro automático de cada billete dispensado) y confirmará que el dinero nunca salió de la ranura. Cuando esto se confirma, el importe se acredita nuevamente en tu cuenta, sin que tengas que hacer nada más.
Pero ojo: si el sistema indica que los billetes fueron efectivamente dispensados y recogidos por otra persona, el proceso se complica y puede incluso involucrar a la Policía Judicial, porque hay cámaras y registros en todas las terminales.

