Vivimos en momentos en que un simple toque en el teléfono móvil puede ser el comienzo de una verdadera pesadilla digital. Aunque somos cada vez más conscientes de los peligros en línea, los delincuentes también han evolucionado y están utilizando nuevas estrategias cada vez más realistas para engañar incluso a las más prevenidas. Así que tenga mucho cuidado si escucha esta oración por teléfono.
Si escucha esta oración en el teléfono de inmediato, apague de lo contrario …
La última trampa está dejando alerta a las autoridades. Por lo tanto, es una técnica de dinero que imita los llamados bancos tan perfectamente que parece imposible dudar de su autenticidad. El truco es tan efectivo que muchas víctimas solo se dan cuenta cuando es demasiado tarde … y el dinero ya ha desaparecido.
La llamada realmente se parece al banco … pero no lo es.
Todo comienza con una llamada perfectamente creíble. El número que aparece en la pantalla del teléfono móvil es igual al de su banco, lo que aumenta la confianza y el sentido de seguridad.
En el otro lado de la línea, alguien se presenta como empleado del banco e incluso usa un discurso técnico y profesional sin ningún error. El pretexto siempre es atractivo: le ofrecen un nuevo límite en la tarjeta, un crédito personal con condiciones especiales u otro tipo de «beneficio».


Pero tenga cuidado: todo es falso.
El propósito de la llamada es recopilar sus datos personales, como el número de identificación, NIB, Inicio e incluso los códigos de acceso. Todo con la excusa de «revisar su identidad» o «simular un crédito».
La frase que denuncia este nuevo esquema es:
«Simulemos un crédito».
Si alguien dice esto por teléfono, apague de inmediato. Lo que quieren es que, en el contexto de una simulación inofensiva, revele datos que luego se utilizarán para acceder a su cuenta bancaria o realizar transacciones en su nombre.
¿Cómo protegerse?
Este tipo de estafa es difícil de detectar porque parece absolutamente legítimo. Sin embargo, hay una regla simple que puede ahorrarle el saldo bancario:
Nunca proporcione datos personales por teléfono.
Si recibe una llamada sospechosa, apague y llame al número oficial de su banco que está en el sitio o en los documentos que ya tiene.
Es la única forma de asegurarse de que realmente está hablando con alguien confiable.
Las quemaduras son cada vez más sofisticadas, y el teléfono se ha convertido en una de tus armas favoritas. No se deje engañar por números falsos o conversaciones bien realizadas.
Si escucha «Simulemos un crédito» … huye. Puede ser lo único que lo separa de la pérdida total de sus ahorros.

